“Un arte que busque la comunicación”
El cubano Gerardo Mosquera pasó por Córdoba y habló de “Afuera!”, el evento de arte internacional que copará las calles de la ciudad en octubre.
Por Verónica Molas
Aquí y allá. Una semana intensa con reuniones de trabajo entre el Centro Cultural España Córdoba, bares, el Panal, el Archivo de la Memoria, e incluso, el Campo de la Ribera, alrededor de una ronda de mate a la que se sumaron ex presos políticos. Nada ni nadie quedó al margen de su agenda. Gerardo Mosquera, el curador internacional que conduce “Afuera! Arte en Espacios Públicos”, que se realizará a partir del próximo 8 de octubre, llegó para definir lo que será un ambicioso evento de arte contemporáneo. Todos adentro, pero afuera, en el espacio compartido, es la idea.
Crítico, curador e historiador del arte independiente, Mosquera es el fundador de la Bienal de La Habana. Su particular posición respecto a la no existencia del arte latinoamericano, no para negarlo, claro, sino para igualarlo al arte de cualquier parte del mundo, se define básicamente por los proyectos que defiende y organiza, y a través de sus textos, que publican revistas especializadas del mundo y en sus libros, como el que acaba de publicar la editorial española Exit, Caminar con el diablo. Texto sobre arte, internacionalismo y culturas.
Cuando participaba de estos encuentros en los espacios de la memoria, Mosquera no imponía su palabra; escuchaba, y después que todos habían hablado, acercaba su opinión. La excepción fue la entrevista periodística. El principal curador del Afuera cree muy necesaria la difusión del proyecto. Lo remarca, para que toda la gente participe, señala. Entonces, allí sí dice lo suyo.
_¿”Afuera!” traspasa la categoría de lo periférico o latinoamericano?
_Es uno de los aspectos importante del proyecto: artistas internacionales y una participación local muy fuerte. Sale a la calle y se realiza fuera del establishment cultural de la ciudad, busca incidir en otros espacios. Va a tener mucha repercusión. Como tú sabes, tiene una estructura múltiple, habrá varios aspectos, secciones por así decirlo, y en cada una de ellas habrá gran participación de equipos de apoyo que serán entrenados, que recibirán una preparación previa.
_¿Es decir que contemplará un aspecto educativo?
_”Afuera!” será prácticamente una escuela para la gente, una escuela informal. El componente educativo se dará al revés de lo que suele pasar. A menudo, el trabajo educativo con las exposiciones funciona así: se arma la exposición y se lleva a la escuela con un guía, o se hacen actividades, eso está muy bien, pero en este caso el contenido será anterior y formará parte de la realización del proyecto en el que participarán jóvenes artistas y estudiantes, trabajando en la propia realización y concepción del proyecto, es muy distinto. Estos equipos ya están en contacto con los artistas que, en algunos casos, aun no han concebido la obra. Es un diálogo, un intercambio, un aspecto a destacar de este proyecto.
_¿Otra manera de trabajar con el arte?
_Claro. Y además hay otra cuestión. Argentina es un país mega cefálico, está la enorme ciudad de Buenos Aires con su vida cultural. Para mí, como curador, es un gran estímulo hacer un evento de esta escala y esta seriedad en una ciudad como Córdoba, descentralizar también los circuitos culturales. Córdoba es una ciudad de peso, de importancia, de tradición universitaria. Me gusta mucho la idea de presentar un proyecto de esta magnitud y romper con el centralismo bonaerense, otro aspecto “sano” del proyecto más allá del arte. La creación de nuevos espacios en otras ciudades, contribuir a la vida cultural de una ciudad que no sea la capital, como sucede en América Latina.
_¿Cuál será el evento sobresaliente?
_Eso es interesante subrayar. El “Afuera!” tendrá cuatro secciones, pero no una más importante y las otras colaterales. “Afuera!” es todo al mismo tiempo, la obra en la calle, en El Panal, la residencias de artistas junto a docentes, el vinculo con la Universidad y proyectos de grupos fuera del establishment que ya estaban trabajando en Córdoba. Invitamos a Dadá Mini, y Demolición/Construcción. No les decimos lo que tienen que hacer, es al revés, ellos son los que presentan el proyecto y se les da un modesto apoyo financiero, este no es un proyecto de grandes inversiones. Habíamos invitado también a Casa 13, pero tomaron su muy respetable decisión de no participar.
_En fin, ¿este encuentro artístico tendrá su propio estilo?
_Se hará de acuerdo a las expectativas y a las posibilidades de aquí. Participan también artistas de la corriente hegemónica y otros más locales, todo el mundo al mismo nivel. No escogimos a los artistas pensando si eran famosos, sino por sus posibilidades de responder al tipo de proyecto que se quería hacer. No tenían que ser todos necesariamente latinoamericanos. Por una lógica de la región donde está Córdoba y de presupuesto, pues claro, abunda el número de latinoamericanos, pero habrá artistas de China, Inglaterra o Tailandia.
_¿Qué sucederá en El Panal?
_Se está trabajando en eso. Estuvimos muy atentos a concebir El Panal como una situación, el aprovechamiento de un espacio que estaba sin uso, y que nos parece un espacio muy interesante para exhibir arte, con los artistas reaccionando precisamente a las características del espacio. Me interesa mucho el hecho, tan sorprendente para mí, de ver ese enorme edificio abandonado en el centro mismo de la ciudad, una cosa insólita, ¿no?
-Claro, un espacio muy popular, la gente lo recuerda mucho.
_Ahí vas a ver de todo, video, intervenciones, instalación, todo tipo de cosas.
_¿Y en la calle cuál será el plan?
_En todos los casos buscamos artistas capaces de hacer obra que pueda comunicarse con la gente. Siempre me ha parecido absurdo poner arte en la calle que la gente no entienda, obras que requieran un conocimiento previo, una preparación para poder ser decodificada. Buscamos artistas que fuesen capaces de hacer obras sofisticadas en términos del mundo del arte, es decir, complacer al mundo del arte con su nivel de exigencia, pero que a la vez puedan ser comprendidas, por lo menos en un gran porcentaje de su contenido, por la gente de la calle, e impactar sobre cosas de la ciudad, cuestiones que tienen que ver con la vida contemporánea, decirle cosas a la gente.
_¿En esa elección está implícita tu idea de arte?
_Lo que más me gusta del arte es precisamente su capacidad de ir más allá de sí mismo, esto es lo que a mí me resulta fascinante del arte, su posibilidad de comentar, de analizar, conmoverte con respecto a todo, de salirse de si mismo. Como curador y crítico me interesa mucho ese tipo de obra. Últimamente estoy muy preocupado por la posibilidad de ampliación del público artístico, por eso me interesan los proyectos que tengan esta característica, que puedan ser decodificados sin detrimento de su seriedad y calidad. No un arte didactista ni arte populista, pero sí, un arte que busque la comunicación, que el artista se plantee la búsqueda de un público ampliado. Ocurrió con “Ciudad Múltiple”, un evento que co-curé en Panamá, y en “El patio de mi casa”, en 16 patios de la ciudad española de Córdoba en octubre del año pasado: arte en contacto con públicos populares. De este proyecto se hará una versión en 10 patios del centro histórico de Quito, en setiembre. De aquí voy a trabajar en ello.
_Claramente subyace un interés por un acceso democrático al arte.
_Con esto no estoy atacando para nada la obra compleja que requiere una preparación para ser decodificada. Pero me preocupa mucho el nivel de reducción del público de arte contemporáneo. Es una paradoja, ya que en las bienales internacionales va muchísimo público, pero van un poco para ver un espectáculo que se presenta en la ciudad, y muchas veces acaban por reírse de las obras, no entienden o no pueden relacionarse con ellas.
Chávez en la plaza
Una escultura ecuestre del presidente venezolano Hugo Chávez a caballo, del español Fernando Sánchez Castillo, será una de las obras monumentales que tomará el espacio público. El artista, que trabaja con figuras históricas, llevará después esta figura a otras ciudades. Y es muy probable que el conocido artista tailandés Rikrit Tiravanija, prepare, a su manera, una comida popular en la calle. Estos artistas, junto al cordobés Lucas Di Pascuale (quien ya lanzó su obra participativa, “Ciudadano”), Tomás Saraceno (tucumano radicado en Alemania), Gustavo Artigas (México), Christian Jankowski (Alemania), Lara Almárcegui (España/Holanda), y Aníbal López (Guatemala), completarán una de las cuatro secciones de la muestra, la de “Espacios Públicos”. Ellos trabajarán con estudiantes de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de Córdoba.
“Afuera!” tendrá otras tres secciones: “Residencias”, en la que cuatro artistas del exterior (brasilero Ricardo Basbaum, la inglesa Sonia Boyce, el chileno Mario Navarro y la colombiana Milena Bonilla) trabajarán en la Escuela de Bellas Artes Figueroa Alcorta; numerosas obras en el edificio “El Panal”; y un programa de “Auditorio”.
“El Panal” será un “estudio abierto” con artistas de todo el mundo que enviarán sus obras, en su mayoría, arte de nuevas tecnologías, adelanta Luz Novillo Corvalán, curadora local del encuentro, junto al porteño Rodrigo Alonso. Los cordobeses Dolores Cáceres y Hugo Aveta preparan proyectos especialmente pensados para este espacio, al igual que Luis González Palma, artista guatemalteco que reside en Cabana (Unquillo).
El evento incluyó un concurso, cuya obra ganadora se exhibirá en las salas del Centro Cultural España Córdoba. “Será el adentro del “Afuera!” ironiza Novillo Corvalán.