Entrevista a Oscar Chichoni
Maestro de la imagen
El artista cordobés siente que éste es su momento para dar y enseñar. Hacer ilustración en el cine es hoy su mayor interés. Vive una estimulante experiencia con el director de The Hobbit, Guillermo del Toro, quien lo sumó al equipo de diseño de la imagen del filme que se estrenará en 2011.
Oscar Chichoni llegó a un lugar ideal. Desde hace varios años importantes directores de cine lo convocan para trabajar en sus filmes, atraídos por su seductora imagen de seres ficticios y misteriosos, de metálica estética. Está en el rango más alto que cualquier ilustrador que se mueva en el mundo del cine pueda desear: hacer diseño conceptual de una película. Y tiene demanda para exponer y trabajar en distintas partes del mundo.
Sin embargo, el artista cordobés (nacido en Corral de Bustos en 1957), que expandió su difusión al exterior a partir de sus legendarias tapas en la revista Fierro, dice que el único lugar adonde quiere venir a enseñar y exponer es Córdoba. A fin de mes volverá para dar un curso intensivo de ilustración en el cine, y el año próximo exhibirá una ambiciosa muestra en el Museo Caraffa, a la que quizá se agreguen exposiciones en Rosario y Buenos Aires.
En una breve estadía en la capital de su provincia natal, de vuelta de Nueva Zelandia, donde desarrolla su actual trabajo de “conceptual designer” en The Hobbit, filme que dirige Guillermo del Toro, y que produce Peter Jackson (El Señor de los Anillos), y antes de volver a casa, es decir, a Londres, Chichoni está dispuesto a hablar de ilustración. Cuando se menciona el dibujo, él insiste: ilustración. Es decir, lo suyo.
¿El campo de la ilustración es cada vez más grande?
Justamente ese será un tema que daré en el curso de La Metro, que estará centrado en la utilización de la ilustración como representación gráfica de ideas en el cine, que es otro campo que es muy amplio y muy abierto. El cine te permite hacer cosas diferentes.
¿Y el cine complejiza ese proceso de producción?
Exactamente, lo hace más complejo y más dinámico, todo es mucho más rápido.
Se trabaja en equipo y en relación con diferentes áreas.
Claro, esto puede ser más difícil para quien está acostumbrado a trabajar solo en su estudio. Yo era un dibujante solitario cuando era dibujante de editorial. No tenía que compartir mi trabajo con nadie, pero me adapté inmediatamente al trabajo en equipo, interactuás con otras disciplinas, con el director, el director de arte que por ahí no necesariamente es buen ilustrador o dibujante, con los mismos guionistas.
Evidentemente te gusta mucho trabajar en cine.
Me encanta, por eso quiero dar mi experiencia en el curso, transmitir un poco lo que conozco, algo que puedo hacer recién ahora, a esta altura de mi carrera. Hace unos años estaba demasiado concentrado y ocupado en mi trabajo. Básicamente me interesa transmitir conocimientos a la gente que viene.
¿Es necesario “pasar” el conocimiento?
Es lo que viví. Absorbí conocimientos de un montón de gente que me lo dio generosamente. Siento que es una obligación y además, me es natural hacerlo. Me vino a la edad que me vino, no es una cosa que la hablé siempre.
Chichoni ha desarrollado una “extensa y desordenada experiencia”, que empezó a los 17 años, por entonces, con “una gran responsabilidad y una gran presión”.
Sintetiza así el pasado y presente de su intensa trayectoria: “Hice un montón de cosas distintas, pero al final, pienso, siempre me sirvió lo anterior. En este momento trabajo en cine con esa capacidad de relatar a través de las imágenes que me dio el comic, mi primera experiencia profesional; con la capacidad de presentar ideas que me dio la ilustración, y con esa capacidad de dibujar todo con una buena composición, con un buen color que me dio mi experiencia con la pintura. Todas las experiencias me sirvieron, hasta la publicidad”.
Son todos canales que alimentan una misma fuente.
Si, aunque en el momento me sentía un poco perdido, un dibujante de historietas fracasado, un pintor fracasado. ¡En ese momento! Era muy joven, pero después todo tuvo una coherencia, que desemboca en esto, todo sirvió para esto.
¿Y es mejor de esa manera?
Absolutamente, mejor que haber sido sólo ilustrador.
Sobre todo porque el cine es…
La multidisciplina, allí están acostumbrados a una flexibilidad.
¿Creés que el cine abre posibilidades a lo puramente visual?
Todas las nuevas tecnologías lejos de matar o disminuir la creatividad son disparadoras. Hoy hay que volar muy alto para superar el estándar. Exige un desarrollo de la imaginación. Crear imágenes originales se convierte en algo difícil por momentos.
Chichoni siente que transmitir su experiencia ayuda a los jóvenes con menos experiencia profesional a “administrar el tema del éxito y el fracaso”. Y considera el fracaso como el mejor compañero: “aunque es indeseable, nos enseña cosas, experiencias que quedan”.
Un mundo en una mochila
Chichoni lleva el estudio en sus espaldas. “Lo que antes estaba en un camión de mudanzas, ahora está en la mochila: la computadora portátil, la tableta gráfica, todas las cajas de pasteles, lápiz, pinceles, aerógrafos, todo esta acá”, dice y señala un lápiz digital. “Logro exactamente lo mismo con él, claro que en mi estudio tengo un monitor y tableta gráfica más grandes”, agrega.
Ha logrado comprimir y mudar técnicas y herramientas por una razón: “Siempre me interesé en la imagen, nunca en los materiales; nunca me vas a sentir hablar de papeles hechos a manos en Venecia o Alemania con técnicas medievales, me importa mi imagen, use los materiales que use. Por supuesto que siempre tuve los mejores pinceles, porque trabajás mejor, pero otras veces utilicé los peores pasteles porque servían a la técnica. Me aburren los temas de materiales. Mucha gente necesita tener esta relación de amor con los materiales para trabajar, yo nunca lo necesité”.
¿Te libertaste de los materiales?
No es que me liberé, nunca estuve preso, nunca estuve cautivo.
¿Tu preocupación es la composición entonces?
La imagen, el resultado final, lo que llega al público. En los últimos días compartí incluso mis ilustraciones con otro ilustrador, él era más rápido para hacer una base: yo hacía el dibujo, él ponía la base de color y yo lo terminaba. Puedo compartir sin ningún problema incluso mis ilustraciones, me interesa el resultado final, este caso era especial por el tiempo. No me interesa ni el prestigio personal ni el método, si que el resultado sirva.
“The Hobbit”
Chichoni trabaja en la preproducción de The Hobbit, una mega producción, continuidad de la saga El Señor de los Anillos, que serán dos películas basadas en el libro homónimo, también de Tolkien, anterior a El Señor… Chichoni llegó a Córdoba directamente desde Nueva Zelandia, donde se rodará el filme a partir del año próximo.
“Allá estuve haciendo diseño conceptual, que es el diseño de todas las ideas de lo que hace a personajes, escenografías, de todo lo visual del cine. Es una experiencia alucinante, soy uno de los cinco diseñadores conceptuales en un departamento de arte enorme, el más grande que haya visto, hecho con lo mejor del mundo; mi trabajo es bastante importante”, cuenta.
Guillermo del Toro, dice, “tiene unas capacidades que nunca vi., es guionista, director y director de arte, interviene en todo lo que es la imagen, se acuerda de todo y controla absolutamente todo”.
¿Esa forma de trabajo te da más posibilidades creativas como ilustrador?
Si, especialmente con un director así, increíblemente respetuoso de la creatividad de cada uno, acepta todas las buenas ideas, no tiene ningún problema, se tiene una relación muy fluida con él, y no siempre es así. El año pasado trabajé en una película francesa con un director muy poco receptivo a las ideas que no coincidían con las de él. De esa manera, uno se convierte en un apéndice y no en un colaborador que enriquece el proyecto, y así la relación se hace difícil, sobre todo conmigo. Estoy acostumbrado a trabajar libremente.
¿Y esa es tu fortaleza?
A una cierta altura de la carrera eso está establecido, uno dice yo trabajo así.
Además de The Hobbit, Chichoni participará de otros dos proyectos cinematográficos para 2010. The Hobbit demandará cuatro años de trabajo. Algo que considera “muy interesante, estimulante, y creativo”. Compartirá trabajo con otros talentos, como Alan Lee.
¿Vas a llevar tu estilo a “The Hobbit”?
Naturalmente fui derivando la película hacia algo que se acercara más a mí, lo que Guillermo del Toro quería que hiciera. Él se autodenomina mi primer fan, y es verdad, sabe toda mi obra, todas las tapas, cosas de 25 años atrás, se acuerda de todas las tapas que ilustré para Sudamericana, yo sólo me acuerdo de dos.
¿Cuántas tapas hiciste?
No sé, hay que preguntarle a él, de todo lo que hago me olvido. Me quiere comprar originales. Me abrazaba todos estos días, pasaba por mi tablero y me decía, “dejá de dibujar boludeces, boludo!” Eso lo aprendiste de Federico (Luppi) le decía yo. Luppi ha sido su actor fetiche.
Volviendo a tu arte, siempre se lo ha ligado a cierta estética.
Mi imagen se ha utilizado como imagen de ciencia ficción, pero yo nunca hice específicamente ciencia ficción, mi creatividad no es de ciencia ficción ni surrealista, dibujo lo que quiero, pero el mercado que te absorbe, necesariamente te encasilla. Hice películas de época, de ciencia ficción, fantasy. En una película francesa que tal vez trabaje haría algo poético onírico, es otra experiencia visual. Los directores quieren mi imagen siempre, nunca me llaman para hacer otras cosas, incluso cuando he trabajado en videojuegos, me dicen, yo quiero que mi videojuegos sea como tus ilustraciones, después lo resultados no son parecidos por razones técnicas.
Están atraídos por tu imagen…
Coppola, Del Toro, Jackson quieren que las películas se vean como mis ilustraciones.
Para Chichoni eso es importante, sobre todo, porque no tiene agente que lo venda. “Me llaman directamente por mi imagen”, confiesa orgulloso.
¿La película integrará escenarios naturales y digitales?
Si, se integran escenarios naturales, escenografías, miniaturas (la miniatura tradicional).
Escenarios de escalas descomunales, ése fue mi aporte a la película, el sentido de la escala que ellos no tenían cuando yo llegué. Es una de mis obsesiones. Muchas veces los diseñadores y directores son tímidos al respecto, en este caso no había ningún tipo de timidez. Tuve montón de reuniones con la producción, querían hacer mis ideas pero eran cosas muy grandes que no se podían concretar, había dificultades. Pero no me llamaban para decirme no se puede hacer, sino para decirme la queremos hacer, pero había que trabajarlas para que entren en los estudios.
A medida que profundiza en las características de su trabajo, da a conocer otra obsesión: “simplificar la forma de todas las cosas, ir a lo esencial, no complicar, después si, enriquecer con detalles”. Aunque no mira con el microscopio, sus ilustraciones “son muy ricas”. Diseña los escenarios que luego serán llevados a escala real. No todo será digital, cuenta, en esta película se usarán también elementos tradicionales.
¿La combinación da otra calidad a la imagen cinematográfica?
Definitivamente, porque al incluir personajes o elementos reales, hace que lo digital tenga que ser más realista para poder combinarse con la parte convencional. Cuando es digital va digital y cuando es convencional va convencional.
¿Te gustaría hacer tu película?
¡Seguro! Tengo varios proyectos, pero es muy difícil llevarlos a cabo. En cine todo el mundo tiene la gran idea, el proyecto propio, el propio guión. Todos podemos crear una historia, pero tenés que ser escritor o darle imagen a eso. Creo que todos tenemos imaginación. Guillermo del Toro dice ”todo el mundo puede abrir una historia, pocos pueden cerrarla bien”.